Características de los sofocos
Pueden existir mujeres con un solo sofoco al mes frente a otras que padezcan uno cada media hora. La mayoría de ellas tienen sofocos esporádicos y moderados; sin embargo, la estadística dice que entre un 10 y un 15% de mujeres padece sofocos frecuentes y severos.
A lo largo del tiempo los sofocos varían. En muchas ocasiones se presentan inicialmente por la noche, aunque después suceden también de día. Su frecuencia va disminuyendo progresivamente.
Un sofoco puede durar entre 3 y 6 minutos; en ocasiones pueden ser de menor duración, aunque también se han descrito sofocos de más de 30 minutos.
La mayoría de las veces este tipo de episodios se mantiene entre 6 meses y 2 años, pero, como hemos dicho, algunas mujeres pueden padecerlos durante 15-25 años o incluso 40.
Con frecuencia la aparición de los sofocos es espontánea, pero pueden existir factores desencadenantes que los provoquen, tales como estrés, temperatura húmeda y caliente, un espacio cerrado, o la ingestión de café, alcohol y comida con especias.
¿Cuáles son las causas de los sofocos?
Existen muchas teorías acerca del motivo o motivos desencadenantes de la aparición de los sofocos, pero la realidad es que no se conocen todavía. Lo que sí está confirmada es su relación con la bajada de las hormonas femeninas: los estrógenos.
Las secuencias clínicas que caracterizan a los sofocos parecen responder a una alteración del control regulador de la temperatura, situado en la zona cerebral hipotalámica. Un factor desconocido debe activar el mecanismo de la pérdida de calor que va acompañado de una dilatación de los vasos sanguíneos y sudor; posteriormente se estimula el mecanismo de conservación del calor con vasoconstricción y escalofríos.
En otras palabras, cuando comienza un sofoco el cuerpo intenta perder calor, necesita enfriarse, y responde bajando su temperatura. Después de conseguirlo recupera el estado normal para conservar y mantener la temperatura.