¿Qué siente una mujer al tener un sofoco?
Muchas mujeres presienten la llegada de un sofoco. Es un episodio típicamente nocturno que las lleva a despertarse para inmediatamente después sentir el sofoco.
Cuando se inicia el sofoco, se produce un aumento de la frecuencia del ritmo cardíaco y del flujo de sangre que llega a la piel; inmediatamente la mujer percibe una gran sudoración, sobre todo por la parte superior del cuerpo, y comienza a notar calor. La sangre continúa afluyendo abundantemente a la piel y la frecuencia cardíaca se acelera de 5 a 30 latidos por minuto; la temperatura de la piel sube, sobre todo la de los dedos de las manos y pies, y el sudor permanece; posteriormente la sudoración empieza a evaporarse y la piel se enfría otra vez.
Tratamiento para los sofocos
Es importante que la mujer que está preocupada por este tipo de episodios conozca lo que está sucediendo en su cuerpo, ya que de esta manera los podrá controlar mejor. Asimismo las mujeres que tienen sofocos deberán conocer los diversos factores que pueden precipitarlos y contribuir así a evitarlos.
El mejor tratamiento para los sofocos lo constituyen las hormonas sustitutivas, es decir, los estrógenos y los estrógenos con la progesterona. También existen otros productos no hormonales que mejoran los sofocos.
Existen otras alternativas que han demostrado su eficacia en el alivio de los sofocos, como tener un ambiente más bien frío en la habitación y evitar los ambientes calurosos. Los ejercicios regulares también reducen los sofocos. Los ejercicios de relajación muscular pueden disminuirlos hasta en un 40%, así como alguna técnica de acupuntura.