¿Cuándo sospechar una neumonía?
Si usted presenta de forma brusca fiebre, precedida o no de escalofríos, tos con expectoración purulenta y dolor en algún costado o en el pecho que se acentúa al respirar profundamente, que incluso le corta la respiración, puede usted tener una neumonía.
En otras ocasiones los síntomas pueden ser más solapados con tos seca, febrícula ( temperatura inferior a 38º C.), dolores musculares, diarrea, afectación del estado general, dolor de cabeza y, lo que más le debe alertar: una progresiva dificultad para respirar, usted puede estar ante una neumonía atípica y debe dirigirse a un centro sanitario.
¿Cómo saber o confirmar que tengo una neumonía?
¦Una vez sospechada la neumonía y evaluada por su médico de cabecera, la prueba más rentable es la radiografía posteroanterior y lateral de tórax que tendrá un triple valor:
1. Diagnóstico: Confirma la presencia de la neumonía.
2. Pronóstico: Es más grave si afecta a varios lóbulos del pulmón o si afecta a todo él (como si fuera un vidrio deslustrado), es el caso de las neumonías atípicas.
3. Evolutivo: Para controlar la curación. En ocasiones puede ser normal la radiografía y luego aparecer la lesión 24 ó 48 horas después de iniciado el cuadro clínico.
Si se trata de un paciente joven o sin enfermedades importantes, con buen estado general no tiene gran sentido seguir realizando pruebas ya que sólo se alcanza el diagnóstico etiológico (de la causa) entre el 30 al 50% de las neumonías.
¦Tanto el cultivo de esputo como los hemocultivos son técnicas poco rentables y por supuesto, baja más su rentabilidad si se toman antibióticos antes de recoger las muestras. Fundamentalmente se solicitan en las neumonías graves que ingresan en el hospital o en aquellos casos en que deseamos descartar una tuberculosis.
¦ Además de las técnicas de cultivo disponemos de métodos de diagnóstico rápido como la inmunofluorescencia directa (IFD) para Legionella, técnica que se puede realizar en diversos líquidos orgánicos (orina, esputo etc.), además de técnicas serológicas para Chlamydia, Micoplasma, etc. Pero sin duda la incorporación de técnicas de ampliación genética: PCR (reacción en cadena de la polimerasa), representan en la actualidad una gran ayuda para el diagnóstico rápido de la neumonía.
¦ Las técnicas más agresivas como el lavado broncoalveolar, TAC (tomografía axial computadorizada), la punción transtorácica o el catéter telescopado se emplean en aquellas neumonías de difícil diagnóstico o en aquellos pacientes que por su evolución complicada precisan intubación e ingreso en las unidades de vigilancia intensiva.
¦ Además en los casos graves o con enfermedades de las anteriormente descritas se debe solicitar un análisis de sangre completo para valorar la presencia de anemia y los leucocitos (glóbulos blancos) con objeto de identificar leucocitosis extremas ( más de 25.000 leucocitos por milímetro cúbico) o leucopenias ( menos de 3.500 células por milímetro cúbico), la coagulación con objeto de despistar una coagulación intravascular diseminada (CID) que tendría un pronóstico ominoso, una gasometría arterial para valorar el oxígeno en sangre y una función renal para descartar insuficiencia renal aguda. Incluida la glucemia y los iones ya que determinadas neumonías pueden provocar hiponatremias ( sodio bajo).